Gracias damos a Dios, pues a pesar de los sin sabores de la vida y lo que implica el ministerio misionero, podemos decir de manera grata; hasta aquí nos a ayudado el Señor….

Ya han transcurrido 2 meses y medio de nuestra llegada a nuestro nuevo terreno de trabajo. Es como cambiar de nuestra mente y corazón el viejo sorfware y reinstalar uno nuevo. Un nuevo idioma, una nueva sub.- cultura y una visión fortalecida y reafirmada. Todo ello en el periodo de dos meses. Ginebra ahora es nuestra casa y nuestra siguiente meta.

Durante este periodo, hemos elaborado una labor de pastoreo juntamente con el pastor Julio Oquendo, pastor de la Iglesia las Buenas Nuevas. Hemos estado enseñando, predicando dentro y fuera de la iglesia, y participando conjuntamente con otros pastores de la región en lo que hoy se llama La confraternidad pastoral Evangélica Ibero- americana en Suiza. COPEIS. Como misioneros de las Asambleas de Dios de Panamá, hemos puesto a servicio de ellos nuestro ministerio. De echo el 5 de Agosto, predico en una de esas iglesias latinas, en la ciudad de Wintenthur a unas 3 horas de Ginebra.

Para el mes de julio mi esposa y yo, viajaremos a la ciudad de Bari Italia, para respaldar y quizás iniciar una nueva congregación de latinos e italianos en dicha ciudad. Allí estaremos enviados por la iglesia Las Buenas Nuevas, por una semana reconociendo el terreno y participando de la reunión que ya se ha iniciado por una hermana peruna, miembro antigua de la iglesia Centro Misionero de la ciudad de Basel.

En Septiembre Dios primero, viajaremos a España, para participar de la vigésimo quinto aniversario de REMAR, una organización de índole cristiana- Social en la ciudad de Madrid y que tienen ya en varios países europeo y americanos (incluyendo Panamá) oficinas y centros. Allí nos han invitado y es nuestro deseo participar y entablar una relación con los hermanos españoles. Luego del evento, mi esposa y yo estaremos visitando, una iglesia hija de nuestra iglesia Las Buenas Nuevas en Ginebra. Allí también enviados por la iglesia Madre.

En verdad mis querido hermanos, colaboradores. Dios a sido bueno con nosotros, pues después del descalabro que mucho ya conocen, el Señor a tenido bien ponernos en gracia ante los hombres en esta tierra necesitada de Dios. No podemos quedarnos callado ante las cosas que El a estado haciendo con nosotros. Muchas gentes están conociendo al Señor, otros se han estado reconciliando con El. Pero lo mas bello, es saber que Dios conociendo lo que nos mueve a seguir en este continente, nos a abierto puertas para que establezcamos nuevas iglesias en Suiza y en el entorno europeo. Tomando como base o plataforma de trabajo; Ginebra. Querido hermanos, hay tanta necesidad en esta tierra de Dios. Ciudades solo esperando que alguien se niegue a si mismo, que tome la carga y se disponga a plantar iglesias con una formación misionera. Gente dispuesta a acatar la orden de la gran comisión, sin esperar nada a cambio que no sea darlo todo en el campo.

Hace unos días junto a mi esposa, viajábamos por algunas ciudades helvéticas, y era increíble la cantidad de iglesias suizas cerradas y convertidos sus templos en museos e incluso en centros de diversión o depósitos. Por ejemplo este fin de semana pasado, estuvimos en una ciudad de nombre Friburgo a unos 130 Km. de Ginebra. Allí hay un grupo de hermanos que claman por que se inicie una iglesia latina. Ellos nos solicitaron, que por favor iniciáramos algo allí, que estarían dispuestos a apoyarnos en lo que sea posible. En otra ciudad de nombre Agle (águilas en español) una pareja formada por un suizo y una ecuatoriana, nos dicen: Si tan solo hubiera una iglesia o una célula…. Hay una nesecidad urgente, de reevangelizar a esta nación. Ganarlos, discipular los y enviarlos a ganar a otros. No solo a evangelizar entre ellos, sino hasta lo ultimo de la tierra, desarrollando con los recursos que ellos tienen a otras naciones fuera ya de nuestro entorno europeo, a otras naciones como África, Asia y países de la ventana 10/40.

Querido colaboradores: Vivimos un tiempo muy especial en esta dispensación. La mies es mucha y los obreros son pocos. Necesitamos ahora mas que nunca, tus oraciones, tus cartas que son muy alentadoras y motivadoras. Pero también tus ofrendas, que por mucho oh poco que puedan ser, son de gran provecho para nosotros, para así poder cumplir con a gran comisión. Doy gracias a Dios por ustedes, en verdad que gracias a Dios y ustedes, hoy el evangelio esta llegando a Suiza y hasta lo ultimo de la tierra. No seria posible sin tu ayuda y tus oraciones. Muchas gracias amados y Dios quiera que cuando estemos allá en el Cielo, podamos decir: Gracias Señor por haberme permitido ser parte de lo que ahora ven nuestros ojos: millones y millones de gentes, tribus y lenguas adoran y alaban por la eternidad tu santo nombre. AMEN.